LA ÚLTIMA DICTADURA
Ese pueblo unido y organizado era una
amenaza para el poder real. Las fuerzas armadas se habían retirado para
reorganizarse y volver, el poder económico concentrado no estaba dispuesto a
compartir con los trabajadores ningún Pacto Social. A un año de gobierno, ya
con Perón en la presidencia, el crecimiento económico nacional y de los
ingresos populares tuvo como respuesta maniobras de especulación y
desabastecimiento.
La muerte de Perón el 1 de julio de
1974, desató contradicciones y la influencia de la extrema derecha, detención o
el asesinato de dirigentes combativos, mientras la inflación se descontrolaba y
el salario perdía valor día a día.
La acción de grupos parapoliciales y
paramilitares como las tristemente célebres tres A (Alianza Anticomunista
Argentina), asesinaron a dirigentes políticos, gremiales, estudiantiles,
sacerdotes, militantes sociales, obreros.
Según la Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas (Conadep),
entre 1974 y 1976, estos grupos, asesinaron a más de 450 personas.
Un nuevo golpe de estado estaba en
marcha. El empresariado, sobre todo el ligado al capital extranjero, lo
gestaba. La capacidad de organización y resistencia del movimiento obrero
frente a las políticas liberales, los había convencido de la necesidad de
quebrarlo definitivamente. El proceso conducido por José Alfredo Martínez de
Hoz suponía el desguace definitivo de las instituciones del estado de
bienestar, la destrucción de todo movimiento capaz de oponer resistencia y la
implantación de un modelo de economía de mercado. La llamada “lucha
antisubversiva”, fue un plan de represión a las organizaciones sociales que no
compartían el pensamiento de los integrantes del gobierno, que necesitaba
acallar cualquier oposición a su modelo político-económico.
Desde noviembre de 1975 el Ejército
tuvo en Santa Fe, a través del Área 212, el control y coordinación de todas las
fuerzas represivas en nuestra zona, persiguió, detuvo, secuestró a militantes y
el 24 de marzo de 1976 detuvo al intendente Campagnolo, numerosos legisladores
y funcionarios e inició la cacería a los militantes.